De nuevo, oscuro, en la noche, frío, mi sueño perfecto fue asaltado por la peor de las pesadillas. En ese sueño estaba él, extraño, nunca lo había visto así, furioso. Yo no sabía qué hacer estaba paralizada, no podría articular palabra alguna en aquel momento de terror.
Pero ese terror no era sino un sentimiento más de los que tantos pasaban por mi mente en ese instante. En ese sueño todo había terminado de una manera horrorosa, los dos estábamos destrozados.
De alguna manera o de otra había sucedido por algo de lo que los dos éramos inconscientes. De repente, me abrumó la realidad y desperté de esa pesadilla a la que nunca debí asistir, pues todo lo que pensaba que no era cierto, todo lo que había sucedido en esa horrible pesadilla, era lo que realmente había pasado. Algo de lo que yo no era consciente y algo de lo que yo no quería acordarme nunca. Borrar ese recuerdo, ese hecho, era imposible.
Después de cierto tiempo, ese ``imposible´´ se volvió en ``quizás´´ y todo lo que había sucedido, volvió a comenzar. Como siempre, como si nunca se hubiera ido, supongo que fue ese delirio el que nos hizo volver.
hola Andrea, soy Víctor, tu compi en Coros y Danzas (estoy en los grandes pero no me verás porque estudio en Madrid jejeje). Por curiosidad dí al enlace que pusiste en Tuenti y me he llevado una estupenda sorpresa al ver que tienes un blog!! me encanta que la gente tenga su propio espacio en la red para escribir, y más si lo hace bien (y tú lo haces muy bien). ÁNIMOS Y A SEGUIR BLOGUEANDO!! ;-)
ResponderEliminar¡¡Víctorrrrr,muchísimas gracias!!
ResponderEliminarBesitos, desde el ingenio :D