Ni quiero, ni puedo. Ni debo, ni me gustaría. Ni esto, ni lo otro… Ni ahora, ni después… ni hoy, ni mañana. Ni yo, ni nadie. Ni siempre, ni nunca. Sólo lo impredecible, nada planeado. Somos lo que somos ahora y no lo que queramos ser. Seremos lo que fuimos en un pasado y pasaremos a ser el futuro. Futuro no realizado.
Ni queremos, ni podemos. Tampoco deberíamos y menos nos gustaría. Decimos mucho y nos parece poco, decimos poco y nos parece mucho. Siempre, nunca es real. Real, nunca es verdad. Verdad no del todo cierta. Verdades irreales, realidades ocultas. Sentimientos vacíos y vacíos ocupados.
No intentes disculparte, no trates de insistir. Las excusas ya existían antes de ti. Y sí, la retórica es tu arma más letal. No me mires como antes y menos hables en plural.
No hay comentarios:
Publicar un comentario