Wisdom. Courage. Love. Lucky. Hope. Peace. Better in time.

lunes, 27 de junio de 2011

Lágrimas rotas.

No recuerdo el último sentimiento que ha pasado por mi persona. Ahora intento esquivar la situación y siento que mis ojos tienen miedo de ver caer las lágrimas que sienten vértigo de traspasar mi lagrimal y deslizarse por mis mejillas. Llorar no es signo de debilidad. Ahora sé que hay mucha más debilidad cuando no se puede llorar, cuando encierras cada lágrima en una caja e intentas no revivir esos momentos o decides borrarlos por siempre. Pero por siempre no existe, no es nada real. Siempre reaparecen, siempre reviven y vuelven a ti esas situaciones…

Decido olvidarme de todo, de lo cercano, de lo lejano incluso de lo aún no conocido. En este momento no necesito a nadie, ni siquiera a mí misma… puedo vivir sin nada, sin nadie, sin mí… y tampoco necesito sentir nada.

Y el odio es el antagonista del amor.

El amor y el odio, esos sentimientos que van unidos. Los sentimientos que forman la perfecta pareja hecha para las sonrisas y las lágrimas. Esos dos sentimientos que se pueden traspasar al más mínimo tropiezo… Solamente uno de ellos te llevará a la felicidad, mientras que el otro te guiará por la venganza. Esa venganza que destruirá al contrario, pero que al mismo tiempo te irá destruyendo a ti mismo poco a poco.

El amor es destructor y el odio arrasa con lo poco que quedaba de ese amor, amor que seguramente nunca llegó  a ser del todo verdadero y odio que nunca llegará del todo al corazón… El corazón que quedará dañado después del resentimiento que habrá dejado ese odio traicionero y el amor llevadero.

Tu debilidad ante este odio, es de una forma u otra la fuerza de tu enemigo. Por eso no te dejes vencer ni cegar por el odio, nunca te llevará a nada bueno. El odio, con el tiempo desaparecerá, en cambio el amor triunfará ante todas las adversidades existentes. El amor será el protagonista de la historia, dejando el papel de antagonista al odio que será olvidado.
Odiar lo amado y amar lo odiado.

Solamente pasaba diez minutos con el amor de su vida, y miles de horas pensando en él.

Paulo Coelho.


domingo, 26 de junio de 2011

Tú, tu mente, tus ilusiones...

Ya era hora de empezar de nuevo. Ya era hora de olvidar, ahora será todo diferente. Algo me dijo que todo iba a cambiar… y ha cambiado. De repente, algo se accionó dentro de mí y me hizo reaccionar. Quizás ya haya despertado de esta ilusión de la que tanto tiempo me he alimentado. Pero ya ha llegado la hora de cambiar, de dar un giro a la vida que he llevado durante cierto tiempo. Ya es la hora, ya llegó… ahora todo cambia. Ahora todo pintará diferente, todo olerá diferente, veré todo de una manera más limpia… gritaré todo lo necesario, lloraré lo imprescindible y reiré a cada momento.

Las ilusiones no se pierden, o al menos eso se ha dicho siempre… nada cierto, creo que nada nuevo. Tan solo uno de los tantos dichos populares que revolotean por cada parte del mundo, por cada uno de nosotros. Es como cuando dicen, que con el tiempo los sueños se hacen realidad, que si deseas algo con mucha fuerza en algún momento de nuestras vidas se cumplirá… Como aquel dicho de, el que la sigue la consigue, nunca es tarde si la dicha es buena, a camino largo paso corto…

Las ilusiones se esfuman, los sueños desaparecen y contigo no queda más que eso… tú, tú ante la vida. Tú ante todo a lo que le has tenido durante mucho tiempo miedo, ante todo eso a lo que ahora tienes que enfrentarte. Quizás si abres los ojos desde este preciso momento, todo sea más fácil… porque no todo es como dice ese otro dicho de Ilusiones se vive, todo lo contrario de las ilusiones no esperes más que eso meras ilusiones. Pero si hay algo claro es que… si persigues esas ilusiones con empeño y orgullo a algo bueno llegarás, lo importante es creer en ello.

Todo depende de cómo, porqué, dónde y de qué forma enfocarás tu vida y lo que harás en ella.

miércoles, 22 de junio de 2011

Summertime.

Llegaba el verano y con ello el traslado a la casa en el sur de la isla. Todos los años era igual, mis padres nunca cambiaban, ya resultaba un poco agobiante. O por lo menos eso creía yo, pero claro, no sabía lo que encontraría en este nuevo verano.
Siempre se ha dicho, que con la llegada del verano viene un nuevo amor. Amores de verano. Nunca he creído en ese tipo de amor, porque de la nada aparece y de la nada se va.
Pero, cuando me tocó vivirlo en primera persona y por primera vez, no pensé lo mismo.
La hora de enamorarse, de vivir, de reír, de conocer nuevas personas, entablar nuevas relaciones había llegado.
¡Gracias!, supongo que gracias amor de verano.
Pero… ¿Qué pasará cuando tenga que volver a la rutina? ¿Cuándo el verano acabe? ¿Cuándo ya no nos veamos más? ¿Me esperarás? ¿Vendrás a verme? ¿Cuándo, cuándo…?
Llega el amor, luego el olvido… consigo se lleva miles de momentos, momentos que no se van del todo, momentos que aún perviven en mí. En la corta e intensa historia que vivimos.
En ti, en mí, en nuestro corto y olvidado nosotros.



domingo, 12 de junio de 2011

Y llegan y los disfrutamos.

En ocasiones los buenos momentos se hacen esperar. Supongo que mi buen momento llegará y lo recibiré con los brazos bien abiertos. Creo que por buen momento se define a momentos llenos de alegría, esos momentos en los que la oscuridad no ennegrezca tus días. Esos momentos en lo que cada día sea una nueva aventura que vivir, los momentos en los que quede totalmente prohibido el no demostrar el cariño a las personas a las que más quieras. Supongo, también, que serán esos momentos en los que derroches sonrisas, vivas cada segundo sin derrochar lo más mínimo, rías a cada minuto, sueñes lo que siempre has querido soñar, fantasees con el futuro y vivas el presente al máximo.

Buenos momentos, recuerdo muchos buenos momentos. He vivido infinitos buenos momentos, viviré mejores buenos momentos. Junto a personas, amigos, no tan amigos, familia, compañeros, amistades, amores…

En esos momentos no puede faltar una buena cámara de fotos para plasmarlos, tampoco faltarán los recuerdos, será imprescindible que hayan  grandes personas con las que vivirlos… Viviríamos como en un jardín de lo prohibido. Prohibirnos derramar una lágrima, olvidar lo bueno y recordar lo malo, vivir sin reír, reír sin sentirlo, sentir odio y no percibir amor, amar lo imposible, odiar lo inimaginable…

Espera lo mejor, y prepárate para lo peor.

sábado, 11 de junio de 2011

La pena está bailando con el llanto.

Y no le tengo miedo al futuro, le tengo miedo al no poder olvidarte. Y no le tengo miedo al tiempo, le tengo miedo a cada segundo transcurrido sin esas miles de sonrisas no vividas. No le tengo miedo al sentimiento, le tengo miedo a la persona. No le tengo miedo al qué dirán, le tengo miedo al qué dirás…

No le tengo miedo al dejar de quererte, le tengo miedo al dejar de recordarte. No le tengo miedo a las circunstancias, le tengo miedo a los momentos sin ti. Le tengo miedo al no volver a verte, al ruido sin tus palabras, a los silencios que actúan como respuestas, a las miradas con desdén, a las respuestas que son silencios. No le tengo miedo a tu existencia, a tu vivir, no le tengo miedo al verte, al oír tu risa… Pero quizás si siento miedo al verte junto a ellas, sí le tengo miedo a tu indiferencia y desprecio.

Y sí, puedo escribir, pero a tu lado tengo que disimular. Tal vez ahora me esté perdiendo entre tanta palabra y ningún hecho… Dejé de volar y me hundí en el barro, recordé cada mirada perdida y no quise volver. Una voz me envolvió y supe reaccionar. Tal vez esa fue la mejor respuesta, quizás ahora si sea la hora de olvidar… Pero me guiará mi corazón y decidirá por mí. No volveré a sentirme extraña aunque no me llegue a conocer. No volveré a quererte tanto, ni volveré a dejarte de querer. Y me quedará terminantemente prohibido esperar lo inesperado.
 Tienes grabado en tu medalla de cartón, la gran conmemoración en las batallas del amor.

``Ya no le quiero, es cierto, pero tal vez le quiero´´
Pablo Neruda.

jueves, 9 de junio de 2011

Deshojando margaritas y mirando sin mirar.

Ni quiero, ni puedo. Ni debo, ni me gustaría. Ni esto, ni lo otro… Ni ahora, ni después… ni hoy, ni mañana. Ni yo, ni nadie. Ni siempre, ni nunca. Sólo lo impredecible, nada planeado. Somos lo que somos ahora y no lo que queramos ser. Seremos lo que fuimos en un pasado y pasaremos a ser el futuro. Futuro no realizado.

Ni queremos, ni podemos. Tampoco deberíamos y menos nos gustaría.  Decimos mucho y nos parece poco, decimos poco y nos parece mucho. Siempre, nunca es real. Real, nunca es verdad. Verdad no del todo cierta. Verdades irreales, realidades ocultas. Sentimientos vacíos y vacíos ocupados.

No intentes disculparte, no trates de insistir. Las excusas ya existían antes de ti. Y sí, la retórica es tu arma más letal. No me mires como antes y menos hables en plural.

miércoles, 8 de junio de 2011

Historias cruzadas.

Mientras unos ríen otros lloran, mientras unos nacen otros mueren. Mientras unos vienen otros se van, mientras unos llegan otros parten… y así sucesivamente. La historia de nuestras vidas.

¿Historias cruzadas?, bueno… puede que sí. Hoy puede que sí  y mañana puede que no.  Mañana puede que no estemos y pasado quizás sí… Sueños encantados, fantasías no soñadas. Presente sólido, pasado turbio y futuro invisible… Tiempos concretos, vidas frágiles y personas olvidadas. Momentos y recuerdos… momentos no vividos y recuerdos encarcelados.

Historias paralelas, vidas entrelazadas y personas realizadas. Sueños compartidos, fantasías recíprocas, sentimientos a flor de piel y relaciones duraderas.

Podemos verlo, podemos sentirlo, oírlo, acariciarlo… pero no podemos vivirlo. Tal vez, mañana sea tarde, pero aún hoy es demasiado pronto para saberlo.

Y la vida al revés, pies que sienten como brazos, corazones que piensan como cabezas y almas que ven como ojos.

lunes, 6 de junio de 2011

Énfasis.

Quizás sea todo más difícil, quizás tenga por costumbre el dejarme vencer por el pesimismo, o quizás no tenga esa fuerza de la que tantos hablan. Puede que sea cierto, puede que sea en vano o también, puede que esté viviendo sin pensar. Si que vivo, si que río, si que sueño y lloro. Tal vez no sea del todo tarde, tal vez aún tenga una oportunidad o tal vez todo se haya olvidado. Una vez que se haya olvidado no hay vuelta atrás, los recuerdos no regresan. Los recuerdos se olvidan y quedan en la nada por siempre.

Cree en el ahora y deja las fantasías y los sueños en la infancia. No crecemos cuando dejamos de jugar, crecemos cuando empezamos a creer en el ahora y dejamos de lado las ilusiones del ayer.

Y, sí, puede que ahora lo veas todo gris. Y, sí, tal vez en este preciso momento, en este mismo instante no tengas idea de seguir. Y, sí, puede que no quieras volver a gritar… pero deja libre tu alma y vive con el corazón.

Desencadena tus sentimientos, deja volar tu pensamiento, suelta tus emociones y siente cada momento.


domingo, 5 de junio de 2011

La vida, la nave del olvido.

El ser humano es frágil. Ese sería el titular de miles de artículos. Aquí no voy a empezar así, aquí comenzaré diciendo que para poder sobrevivir en este mundo tan hipócrita hay que ser una persona fría, calculadora, siniestra, cruel…

No sé qué pasa por la mente de una persona cuando decide poner fin a su vida. El sólo pensar en esos minutos tan claves entre la vida y la muerte, me hace sentir un fuerte escalofrío que recorre cada parte de mi cuerpo. Y sí, el ser humano es frágil, el ser humano sufre, llora, grita… El ser humano se hiere, el ser humano puede llegar a hacer cosas que nunca pensaríamos hacer. ¿Realmente somos humanos? Porque muchos de los actos que cometemos, demuestran todo lo contrario.

Hablo de todas esas personas que cometen atrocidades, personas que matan premeditadamente, o inconscientemente. Y aquí hablo de esas personas ricas que lo tienen todo y estrujan y manipulan a los más desfavorecidos. Siempre se ponen como ejemplo a los políticos. Esas personas que lo prometen todo en sus absurdas campañas electorales, y que luego hacen todo lo contrario a lo que han prometido. Es ahí cuando el ser humano no sabe cómo actuar, supongo que para llegar a ese límite hace falta mucho, el llegar al límite de no querer formar parte de este mundo, desaparecer, dejar todo…

Casi todos los días, alguien acaba con su vida. En un año, llegan a suicidarse un millón de personas. El sólo pensar en esos instantes en los que te debates entre la vida y la muerte. Esa fina lámina que se rompe al más mínimo intento…

 Es en ese momento cuando vemos lo fácil que es llegar a ese límite.  Aparecen en nuestras mentes  miles de momentos, palabras, recuerdos…
Tiene que ser horroroso sentirse así. De repente, una mañana, despiertas no sabes qué haces aquí, no tienes nada, todos han acabado con lo que era tu vida. Y, supongo, que es ahí cuando decides no seguir aquí…

Sí, el ser humano es frágil y no sé porqué siempre nos empeñamos en hacer creer que somos fuertes, que podemos con todo… es algo estúpido.



Pero los seres humanos aparte de frágiles, somos estúpidos.

viernes, 3 de junio de 2011

Dos personas, dos mundos.

En realidad, no sabría qué decir… siempre has significado tanto en mi vida, que no sé por dónde empezar. Desde que nacimos prácticamente ni un solo día hemos dejado de estar juntas, de vernos… de pelearnos, de volver a reír juntas, de crear momentos que siempre seguirán en nosotras, de querernos…

Es verdad que, tenemos caracteres muy diferentes, que en muchas ocasiones hemos estado peleadas. Pero… ¿qué haríamos sin nuestras peleas? ¿Qué seríamos sin nuestras reconciliaciones que no necesitan perdones?
Contigo he compartido millones de momentos, junto a ti comencé a crecer, a reír, en tu compañía emprendí miles de sueños, juntas aprendimos a hablar, a caminar… prácticamente eres parte de mí, porque… desde el primer momento que estuvimos juntas, fuimos inseparables. Con todas nuestras broncas, claro está… pero, siempre supimos ayudarnos cuando lo necesitábamos.

Después de todo este tiempo… he aprendido a comprender que has sido en mi vida una parte imprescindible. Porque sin ti, no sería lo mismo. Porque me has enseñado muchas cosas, al igual que yo a ti. Porque creo que, simplemente si no estuviéramos alguna de las dos, no seríamos las mismas personas.

Ya sé que nunca te he dicho que te quiero… pero, creo que lo sabrías de sobra. Al igual que yo lo sé, porque hemos aprendido a demostrarlo sin decirlo, porque sabemos cuándo estamos mal y también sabemos cómo ayudarnos. Siempre has sabido escucharme, decirme qué puedo hacer, siempre has sabido cómo ayudarme…

Y es por eso que te digo que, te quiero mucho. Nunca te lo había dicho pero, me alegra y me llena de orgullo tener una prima como tú. Muchas gracias, por escucharme día tras día con el mismo interés, y sobre todo, muchas gracias por tratarme como me tratas.

Siempre formarás una gran parte de mí, de mi vida... Porque, simplemente, has sido, eres y serás mi compañera de aventuras.




jueves, 2 de junio de 2011

Cambiarían nuestras vidas.

Todo sería diferente, sí…

Sería diferente si, Caperucita no hubiera hablado con el Lobo. Sería diferente si Chita no hubiera encontrado a Tarzán en esa cabaña. Tampoco sería lo mismo si Tom no le hiciera la vida imposible día tras día a Jerry. Bueno… pues. Tampoco sería lo mismo si nuestros sueños se hicieran realidad. Sueños que muchas veces nos hacen crear momentos, tiempos, circunstancias, vivencias… increíbles. Sueños que… en otras ocasiones, dejan a relucir nuestra etapa más morbosa… o sueños que aparecen con disparatados personajes creados de la nada, y que provocan en nosotros un infinito desconcierto.

¿Has pensado alguna vez, que sería de Blancanieves sin sus siete enanitos? ¿Qué habría pasado si Cenicienta no hubiera conocido a su apuesto príncipe? ¿Qué sería de todos nosotros sin esos cuentos, que desde muy pequeños todos nos cuentan? ¿Qué sería de nuestra infancia?

Bueno, pues…te cuento. Cenicienta, se casó con un panadero que vivía en el pueblo de al lado. Blancanieves, encontró a sus siete gigantitos. Tom y Jerry, descubrieron que eran homosexuales y se casaron cuando Zapatero creó la ley de matrimonio entre los homosexuales.

En cuanto a Caperucita… bueno, pues… esa es la que más nos sorprende.
Caperucita, dio un cambio radical a su vida. Sí, en realidad el lobo no era un lobo normal. El lobo era el dueño de un club de alterne a las afuera del pueblo de su abuela. Sí… su abuela era la jefa de las chicas y… sí, Caperucita cambió su capa roja por su… también rojo.

Y, Tarzán, bueno… mejor lo de Tarzán lo dejamos… Sí, mejor.

¿Acaso alguien se cree que Bella besara a Bestia por amor? Claro que no, eso era zoofilia. Y ¿Ash Ketchup con Pikachu? ¡Zoofilia! 

miércoles, 1 de junio de 2011

Antes de volver a partir.

- ¡Hola!, sí, hola. Sí, es a ti. ¿Sigues ahí?
+ Yo sí, pero tu parece que has desaparecido.
- ¿Desaparecido?
+ Sí, ¿cuánto hace que no te dignas a llamarme?
- Bueno… pues, no lo sé. No me acuerdo.
+ ¡Claro, cómo no! Para no romper la monotonía de tu vida.
- ¿Qué?
+ Ya lo sabes… lo sabes perfectamente. Nunca te acuerdas de nada, nunca te acuerdas de mí.  Sé que todo ha cambiado, pero de alguna manera o de otra sigo necesitándote en mi día a día. Sí, es egoísta, pero lo siento dentro.
- ¿Sabes lo que he estado haciendo durante todo este tiempo?
+ No.
- He estado intentando olvidar cada momento vivido a tu lado. Todo este tiempo lo he empleado en ti. Inconscientemente, si, pero recordándote a cada segundo transcurrido. Amándote en cada parpadeo, en cada suspiro. Anhelando tu olor, tu mirada, tu manera de caminar. Me encerré en mi cuarto y pensé, en cuántas veces te había hecho llorar, sufrir… también pensé en esos momentos llenos de amor, en los que sonreíamos a la nada. Esos momentos en lo que éramos una sola persona… vivo por eso. Sueño para poder vivir esos momentos de nuevo. Rio por recordarte, lloro por no tenerte.
Recuerda el día que hablamos por primera vez, en como esa noche tus palabras inundaron mi cabeza. No olvides cada palabra, cada frase, no olvides que en noviembre nos encontramos, guarda las miradas y extiende tus brazos... abrázame de nuevo, volveré a sentir tus dedos sobre mi espalda, [como esa noche cuando me estrechaste contra ti, y desde la cual nunca pude volver a soltarte...]
+ Pero no mires atrás, noviembre se ha marchado el tiempo para nosotros no existe más... cierra los ojos y siente como el viento deja morir en tus labios los besos que solo en sueños nos atrevimos a darnos, no los abras, yo estoy aquí a tu lado y no voy a reclamarte nada, pero tengo que partir...




No dejes tu vida en el pasado, vive ahora. Siente ahora, quizás estés mejor. Es bueno recordar el pasado, pero existe una gran diferencia entre recordarlo y vivir en él.