Susúrrame en el silencio cuando me veas llegar, me he convertido en esa moneda en la fuente y tú has llegado a ser mi deseo pendiente. Tengo un cielo azul, el mar al otro lado y un camino rocoso y algo empinado. Puedes alegrar mi tristeza y sacarme de todo eso que parece dejarme desaparecer poco a poco. Puedes quererme a tu manera y dejar de tenerme cada vez que desees. Puedes tenerme a tu lado sin parecer a penas que lo estoy.
Convertiré el campo en ciudad, mezclando la tierra con el mar. Enloqueceré mirando fotos y queriendo sin querer. No te olvidaré, pero ya te perdí. Nunca te envié todo lo que escribí, estoy segura que no querrás saber de mí. Me ahogaré entre recuerdos que no he logrado olvidar, caminaré por la gran vía intentando recoger un poco del aire que respiras. Miraré al cielo, sabiendo que es algo de lo que aún compartimos. Mil años no me alcanzarán, para borrarte y olvidar. Pero todo en este mundo es temporal, en eso no decido yo. Has sido algo que no he podido controlar.
Para un mal como tú, no hay un cuerpo que aguante.
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