Wisdom. Courage. Love. Lucky. Hope. Peace. Better in time.

martes, 31 de mayo de 2011

Ni una sola vez más.

¿Realmente ocurrió? ¿Realmente eres consciente de ello? ¿Realmente lo tuviste en cuenta? ¿Es cierto que no lo sentías? ¿Fuiste capaz de hacerlo sin pensar en lo que provocaría en mí? ¿Todo fue causado por la ceguera de tu orgullo? o ¿quizás fue tu ego extremadamente alto?

Sí, tantas preguntas para ni una sola respuesta. Sí, tal vez, vaya siendo hora de olvidar.

Nadie nos pertenece, salvo en el recuerdo.


Si necesitas un momento en el que correr y dejar todo atrás, si necesitas un hombro en el llorar... éste es el momento.
Estoy aquí, mírame. Siéntelo, vívelo, créelo...

De nuevo, sueños rotos...

sábado, 21 de mayo de 2011

P.L.P.

Se dejó vencer por la pasión, calló en la lujuria y quedó atrapada en el placer.

Creía que lo malo era lo mejor, deseaba cada momento para viajar a ese placer que le provocaba el estar junto a él. Vivía para su querer, quería para poder vivir. Se dejaba llevar por cada una de sus locuras, provocando en sí un sinfín de problemas.

Estaba sumida en su adicción, la adicción que él le provocaba. El placer, la pasión, la lujuria, la excitación, la locura… todos esas emociones personificadas que vivía a cada momento. Todo eso que no podía abandonar bajo ningún concepto, lo necesitaba cada día más, tenía que alimentarse de él. Era su droga…

No puso fin a esa adicción y esa adicción le puso fin a su propia vida.


``Ven ahora. Vamos, no te quedes esperando. Juega conmigo, ven. No me dejes, no. No te olvides, por favor´´.

jueves, 19 de mayo de 2011

Romper esas ataduras.

Deja que te confiese algo. La vergüenza y la culpa, son de cristal. Una vez que las has perdido, no existe el dolor. Una vez que han desaparecido de tu vida, es como si nunca hubieran existido. Quizás no sea del todo tarde para que te des cuenta de que, para vivir vale más vivir recordando esos momentos de locura que el vivir recordando momentos no realizados por la vergüenza, la culpa, el cómo sentará, qué dirán... Rompe esa lámina y vive el instante, rompe todo aquello que antes soñabas romper. Has todo aquello que en un pasado creías imposible.
Pero... recuerda, las cosas imposibles no existen. Esas cosas imposibles las creas tú, las marcas tú. Y es tan fácil realizarlas que ni tú mismo lo imaginas.

Si tú no vives los recuerdos no estarán. Si tú no ríes, las sonrisas faltarán. Si no crees en ti, la vida se te irá.

miércoles, 18 de mayo de 2011

Un millón de millas de distancia.

Es la razón por la que el cielo se engrandece, es la razón por la cual aparece en mi mente el recuerdo del pasado. La sencilla razón del querer, la compleja razón del perder. Las historias de mi vida, los momentos. La sensación del dolor en el alma, las ganas de querer salir corriendo una vez más. Las nubes se acercan, lo oscurecen todo. De nuevo mi mundo parece estar vacío, de nuevo parece que todo ha desaparecido. Quiero ser honesta, no quiero arruinar su vida. No quiero ser su asesina, no quiero arrasar por su mundo. Veo morir poco a poco su interior. Podría poner un arma en su cabeza y seguir con mi vida. Podría, sí, podría. Pero no quiero arruinar su vida, no quiero verle morir. No puedo verle sufrir. Lo siento en el aire como si acariciara mi cabello, lo siento a mi lado, lo huelo a lo lejos. Lo veo en la nada y lo quiero a mi lado. Lo dejo apartado y lo quiero conmigo.

Ven, enséñame a vivir. Ven, recupérame al morir. Ven, rompe mi silencio y corta mis palabras.

Un momento como este.


 

Todos esperan un momento como este, es todo lo que siento. Solo espero al momento de que exista un y que me encuentre con el yo y formemos un nosotros.
Todos lo quisieron hacer, todos lo quisieron crear. Ellos se encontraron mucho antes, vivieron el principio y sufrieron el final. 
Todo cambia, pero los restos son hermosos. Por un momento como este, todo lo podría cambiar.
Sí, te ofrezco algo. Abracemos el calor.

lunes, 16 de mayo de 2011

Aventura olvidada, aventura truncada.

Las segundas partes nunca han sido buenas. La segunda parte de un libro, nunca nos impresiona demasiado. Las segundas partes de las películas siempre nos dejan mal sabor de boca, la segunda parte de una canción nunca nos parece del todo buena. Y, cómo no, nuestra segunda parte también fue un error. Fue un mal momento, una mala decisión y en unas malas circunstancias. Fueron las palabras equivocadas, con la persona equivocada y de la forma incorrecta.

Fueron los malos motivos, las malas razones. Fueron las sensaciones olvidadas, las palabras arrastradas, las personas irritadas por el paso del tiempo. El sentimiento truncado, las miradas cruzadas. Fue el momento menos indicado para la nueva oportunidad, para esa nueva etapa que quedó olvidada. Fue el tiempo el que hizo de algo espléndido lo sombrío, fue todo lo que creíamos vivo lo primero que nos hizo morir. Fuimos nosotros los que hicimos un infierno el paraíso.

Será la fantasía la que nos devuelva la realidad, seremos nosotros los que hagamos de algo malo lo peor. Fue el deseo de vivir en el pasado lo que nos llevó a esa situación, fue el egoísmo lo que nos movió para caer de nuevo en la maldad.

Fue ese momento de debilidad, fuimos la mentira de la gran verdad.

Me ahogo entre lágrimas rotas.

Me voy por un tiempo, me voy para no olvidar. Me voy para seguir viviendo, me voy para poder creer en el mañana. Me voy a ese lugar soñado, allá donde no exista nada malo. A ese mundo en el que solo viva yo y mis fantasías, donde solo aparezcan las personas que me quieren. Me voy para poder vivir, me voy para poder sentir. Me alejaré de todo, me alejaré de ti. Me alejaré del mal, me alejaré del llanto, de las sonrisas vacías. De las miradas a la nada, de las palabras sin sentido. Me iré, me iré hasta el fin. Me olvidaré en la nada, me entregaré al destino. Me dejaré llevar, no podré llegar, no podré sentir, no sabré olvidar. Aprenderé a vivir, me olvidaré de ti.

Me voy para después volver, me voy para seguir aquí, para poder crecer, para poder reír…


Dime y lo olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo.

sábado, 14 de mayo de 2011

La brújula fallará.

No te quedes esperando a que llegue la ocasión, no te conformes con quedar al margen de tu vida. Sé ambicioso, conviértete en el protagonista de tu película. Los valientes son los que son de verdad, los valientes son aquellos que siguen adelante, son ellos los que llegan al final. No te quedes en medio, crea tus propios pasos, sigue tu propio camino. No esperas a que vengan a pintarte la ocasión, no te quedes estancado, no te rindas para el fin. No te duermas en las ramas y persigue la ambición. No sigas la dirección que marque la brújula, no prestes atención al tiempo, a las circunstancias, la realidad, la ficción, el momento, los sentimientos… Quizás, seas más feliz si renuncias al deseo de controlar tu futuro y vives el ahora como infinitos últimos momentos.



Cuando creías que tenías todas las respuestas, de pronto, cambiaron todas las preguntas.


El color, la esperanza...

Cuando luchas por un sueño, cuando vives por él. Cuando sigues con el miedo de creer en el ayer, cuando piensas en la historia que has vivido y detener en el olvido las tristezas que has de perder.
Historias mil, tristezas sí…
Cuando consigues la medalla de tu sueño ya cumplido. Cuando dejas fuera cualquier sollozo del corazón, cuando vives esa historia y retienes en tu mente los momentos ya vividos, recuerdos añorados, recuerdos esperados.
Historias mil, alegrías por sentir…


Sobre las alas del tiempo, la tristeza vuela. 

viernes, 13 de mayo de 2011

Para subir al tren del éxito primero debes pagar el pasaje.

Cuando sientas que todo va mal, que lo que has hecho durante toda tu vida no ha sido lo que esperabas, que cada acción, cada movimiento, cada momento, cada mirada ha sido en vano. Recuerda que si ha sido así es por algo, por algo de lo que muchas de las veces somos totalmente inconscientes, por algo que está fuera de nuestros planes, por algo que no esperábamos bajo ningún concepto.

Siente que cada pequeño error cometido es una página de menos en tu historia de la vida. No pierdas tu mente en un pequeño error. Vive ese instante como una nueva enseñanza, crece de cada contratiempo, aprende a mirar la vida con otros ojos. Intenta cambiar esos desaciertos, por nuevos capítulos en los que decidas por cada uno de ellos. En algún momento llegarás a la cima de la montaña dejándolos atrás sin contemplaciones. No tengas miedo a seguir adelante por simples reveces que encuentres. Sé tú contra la adversidad, contra el mundo, contra todos aquellos que te persigan…

Todos y cada uno de ellos son pruebas que te va poniendo la vida, antes de subir al tren que te lleve al gran éxito tendrás que pagar el pasaje y el pasaje más caro de la vida son esas dificultades que vas rebasando.


No tienes miedo a las dificultades: lo que te asusta es la obligación de tener que escoger un camino. Escoger un camino significa abandonar otros.



jueves, 5 de mayo de 2011

Que no hay un seré si no hay un soy.


Porque él no se deja vencer, porque él día tras día se supera cada vez más.
Porque... simplemente tiene todo lo necesario para estar feliz.


El mundo está lleno de aquellos que tienen el coraje de soñar y de correr el riesgo de sus sueños.

miércoles, 4 de mayo de 2011

Distancia.


Solamente ellos pueden romperla, únicamente sabrán si es realidad o ficción.
Los valientes son los que son de verdad.

lunes, 2 de mayo de 2011

O me voy o te vas.

No es cuestión de entender el porqué de tu partida, es cuestión de saber aceptarlo, es hora de progresar. No hay razones para entenderlo, no hay motivos para saberlo. No hay momentos para crear, no hay recuerdos que añorar.

Imagina el momento en el que nuevamente nuestras vidas se crucen. ¿Sabrías qué hacer, qué decir, pensarías en el pasado…? La respuesta es, no. Un no rotundo, ninguno de los dos sabríamos qué hacer, qué decir… quedaríamos totalmente paralizados. Habrían dos simples opciones, o me voy yo, o te vas tú. Supongo que fuimos uno de esos, sí esos que vienen y van…

Si nos hacemos tanto mal, mejor que quedemos en el olvido. Mejor que quedes en mi olvido. Quizás lo mereciéramos, quizás fuera el destino. Quizás ya estaba escrito para nosotros, pero… si hay algo de lo que estoy totalmente segura es que, parte de mí se quedó en esa parte de ti que dejaste olvidada en algún rincón de tu desordenada moral.

Se acabó, por fin llegó ese final del cuento que tantos problemas se lleva consigo.


Muchas veces prestamos demasiada atención a momentos y situaciones que no la requieren.
Y... ésta es una de ellas.