En este mundo lleno de imperfecciones, tantos rostros, tantas personas, tantas vidas, tantas tristezas, tantos sueños por cumplir.
Desearía que, el mundo se volviera un gran saco de caramelos, brillantes, bonitos, deliciosos, coloridos. Este mundo en el que hoy vivimos, está lleno de maldad, de guerras. De personas que sólo viven en tristezas, sollozos y llantos y otras tantas que viven llenas de lujos, personas que solo piensan en ellas mismas y no en lo que realmente está pasando en el resto del mundo.
Miles de sueños rotos, miles de niños sin infancia, miles de personas que viven en la más absoluta miseria. Todo esto parece que no nos afecta en absoluto, nosotros que vivimos en esta perfecta ínsula del primer mundo. Nosotros que tanto nos quejamos, y pensar que en realidad, no vivimos ni una sola tercera parte de lo que viven todas esas personas tercermundistas. Pensar que lo tenemos todo, y que todos ellos no tienen absolutamente nada.
El mundo actual está montado de esta penosa forma. Ante todo desecho las campañas de ayudas dirigidas a esos países que tanto sufren, pues ni siquiera se sabe con certeza que lleguen dichas ayudas. Por otra parte creo que, a esos países les iría mucho mejor si les dejaran administrar sus riquezas sin manipulaciones ni interferencias alguna.
Ahora, toca pensar, meditar y razonar si todo esto es cierto o no. Y también darse la oportunidad de intentar cambiar todo este mundo de caos.
Ustedes que dicen, ¿se darían la oportunidad de vivir en un mundo libre de injusticias?
Creo que todos responderíamos que sí, pero acepten la realidad y vean que todo esto a estas alturas es algo prácticamente imposible.

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