Llega el momento clave que te hace pensar. Te hace pensar
ahora y no antes. Mucho antes de que puedas darte cuenta y reaccionar, dejas
caer todas tus ilusiones como sacos rotos. No te levantas después del tropiezo,
no sonríes ante un buen momento, no lloras ante una mala sensación. Después de este parón no quiero volver a lo
anterior, pero sinceramente, muchas veces se me hace imposible. Lo imposible de
una sensación entre dos que se truncó, que yace muerta. Migajas de un sueño que
no resucita.
Ya no queda lugar ni tiempo en los que poder mantenerte, en
los que poder recrearte. Conmigo presente, contigo ausente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario