Escuchar mil palabras y tener mil razones, descifrar mil miradas y aceptar mil errores. Aguantar mil derrotas y desprender mil sonrisas... Por la lucha de razones, por la búsqueda del ser, por el abrazo al corazón…
No existen palabras, no faltan intentos, no sobran instantes… de trato no hay más que silencios, desesperación que invade tu mente. Almas que se sienten propias, lamentos, llantos…
Si no te digo lo que siento y te hace daño mi silencio, si no te pido que te quedes tampoco espero que me esperes, si no te digo que te quiero es que por miedo no te he dicho que te amo. Más allá del mar hay un lugar que es secreto, es más que el cielo, es casi eternidad. Ya no hacen falta juramentos, aquí no hay nada que firmar. Y como testigos el sol y la luna.
Si no esperabas más que esto ahora eres tú el del silencio, si no pensabas que es verdad ahora crees que te miento, si no decías por el miedo ya mientes por no sufrir… pero es que a veces las palabras, sin darte cuenta se derraman del cuerpo. Es que no sé cómo explicar que ya todo ha cambiado, puede ser tan diferente…
Dame un segundo, aunque sea por la mitad. Nuestro cuento así no puede terminar.

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